El Senado de Brasil aprobó el proyecto de ley que establece el marco regulatorio para la inteligencia artificial (IA) en el país. La propuesta pasa ahora a la Cámara de Diputados para su análisis. Basado en el PL 2.338/2023, el texto regula el desarrollo y uso de sistemas de IA, abarcando temas como derechos de autor, privacidad y responsabilidad civil.

Uno de los puntos principales es la clasificación de los sistemas de IA por niveles de riesgo, con reglas más estrictas para los de alto riesgo, como diagnósticos médicos, control de fronteras y gestión de emergencias. Los sistemas con "riesgo excesivo", como armas autónomas y tecnologías que explotan vulnerabilidades, fueron prohibidos. Por otro lado, el texto excluyó a los algoritmos de redes sociales de la lista de sistemas de alto riesgo, decisión que generó polémica.

Se reforzaron las protecciones de derechos de autor, garantizando que las obras utilizadas en procesos de IA con fines comerciales generen una remuneración para sus titulares. Además, el uso de imágenes, voces y datos personales estará sujeto al consentimiento previo, conforme a las garantías del Código Civil.

La propuesta crea el Sistema Nacional de Regulación y Gobernanza de Inteligencia Artificial (SIA), coordinado por la Autoridad Nacional de Protección de Datos (ANPD), que será responsable de la fiscalización y regulación del sector. La ANPD también tendrá un papel central en la aplicación de sanciones, que pueden alcanzar hasta R$ 50 millones o el 2% de los ingresos brutos del grupo económico.

Los ciudadanos afectados por decisiones automatizadas tendrán derechos garantizados, incluyendo la explicación, impugnación y revisión humana de las decisiones que impacten sus vidas. El texto también contempla medidas para mitigar discriminaciones en sistemas biométricos e impulsa el alfabetismo digital y la innovación en IA en el país.

El texto aprobado fue considerado equilibrado, buscando proteger los derechos fundamentales y estimular la innovación tecnológica. Si es aprobado por la Cámara, la mayor parte de las normas entrará en vigor en un plazo de hasta dos años.

Con información del Senado de Brasil

Este post fue resumido a partir de su versión original con el uso de ChatGPT versión 4o, con revisión humana.