Tras seis años de desarrollo, Google anunció la suspensión de sus planes para eliminar las cookies de terceros en el navegador Chrome, un retroceso significativo respecto a las promesas del proyecto Privacy Sandbox. La decisión llegó tras la presión de organismos reguladores y competidores del sector publicitario digital, que temían que la iniciativa otorgara a Google una ventaja competitiva y amenazara la interoperabilidad del ecosistema de publicidad en línea. Con esto, Chrome seguirá permitiendo cookies de terceros, lo que mantiene sin cambios el escenario actual en el que los usuarios pueden ser rastreados en la web por múltiples agentes.
Privacy Sandbox, presentado en 2019, buscaba responder a las exigencias regulatorias de privacidad y replicar los bloqueos ya adoptados por navegadores de la competencia, como Safari y Firefox, que desde 2020 bloquean las cookies de terceros por defecto. Sin embargo, desde el inicio, el programa enfrentó críticas técnicas y desconfianza sobre la protección real de datos personales, además de la oposición de rivales del sector tecnológico y de las autoridades antimonopolio del Reino Unido. Estas autoridades cuestionaban el impacto de la herramienta sobre la competencia y la concentración de datos en manos de Google.
En 2024, Google ya había flexibilizado la propuesta al prometer una pantalla de elección para que los usuarios pudieran optar por mantener las cookies de terceros, pero ahora anunció que ni siquiera esa opción será implementada. Según un comunicado oficial, los usuarios deberán gestionar sus preferencias directamente en la configuración de Chrome, sin ningún nuevo mecanismo de consentimiento específico ni limitaciones más efectivas al rastreo.
Organizaciones como la Electronic Frontier Foundation señalaron que esta medida hace que Chrome sea menos protector que sus competidores, dejando a miles de millones de personas expuestas a la vigilancia digital. Google justifica el retroceso citando cambios en el panorama regulatorio y avances en tecnologías de protección de privacidad, como IP Protection, prevista solo para la navegación privada y aún sin fecha de lanzamiento para el público general. El futuro de Privacy Sandbox sigue siendo incierto, y los expertos recomiendan, para mayor protección, utilizar navegadores que bloqueen rastreadores por defecto y adoptar extensiones específicas de privacidad.
Este post fue traducido y resumido a partir de su versión original con el uso de ChatGPT versión 4o, con revisión humana.
Con información de The Register